Desde hacía un mes aquel inexplicable crimen perturbaba Madrid. Aquella pobre familia afectada por el brutal asesinato cometido en su hogar tuvo que vivir un mes lleno de penurias, angustia y desolación. el criminal fue encontrado y estaba en disposición de ser llevado a juicio. hoy comienza el juicio...
El abogado Cesar Alonso llegaba tarde al juicio, que ya habia comenzado. El criminal decía no ser responsable de tal brutalidad, declaraba que no tenía ninguna relaccion con la familia. Al investigar el escenario del crimen se hallaron huellas suyas. Cesar Alonso tenía una corazonada de que Roberto (el criminal) no era realmente el asesino, sobre todo por lo que le dijo la ultima vez que se vieron...
ResponderEliminarRoberto le había dicho a Cesar que era el amante de Julia (la víctima), y éste sabía que Rober, su amigo de toda la vida, estaba totalmente enamorado de ella, quien estaba viviendo con su novio y no disponía de dinero, ni el coraje necesario para escaparse con él y dejar a Edu.
ResponderEliminarSea como fuere, Cesar estaba seguro que su mejor amigo era incapaz de tan atroz asesinato y más sabiendo cómo estaba después de enterarse de lo sucedido; Cesar no imaginaba como sacar a su amigo de este laberinto.
Cesar se sentó el cómodo sillón de su despacho. La luz era tenue y era tarde. Debería de estar en la cama.
ResponderEliminarNo paro de darle vueltas en su cabeza al caso. No sabía si su amistad con Roberto hacia que viere el caso desde un punto de vista más profesional y no tan profesional. Pensar en su amigo de toda la vida en la cárcel hacia qué le pusieran los pelos de punta.
Volvió a llamar a Roberto para tener una entrevista con él y ya de paso para ver como se encontraba
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ResponderEliminarQuedamos en aquel bar pequeñito que esta en la esquina de su calle. Era un bar muy cuco, estilo café de los años ochenta. Hay nuestras madres se reunían para tomar café mientras nosotros jugábamos en el parque. Que tiempos aquellos, aquellos en los que no había preocupaciones, ni miedo. Cuando entre en el bar Roberto ya estaba allí sentado en sofá con su típico “whisky on the rocks”. No se percato de que yo entre ya que con la cabeza caída al suelo y la espalda encorvada, no levanto la mirada cuando sonaron las campanitas de la puerta. Según llegue le toque primero en la espalda y el se desplomo en el sofá…
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